Esta poesía
la escribí al atardecer de un 24 de Diciembre de hace algún tiempo, mientras
contemplaba una puesta de sol sobre Castro Marín (Portugal), sentado al otro lado del río Guadiana (Ayamonte, España), en un lugar elevado y rodeado de almendros y desnudas higueras. Quiero compartirla
con todos vosotros y vosotras, y desearos de todo Corazón una Feliz Navidad, la
que conmemora el nacimiento del Gran Maestro Jesús, quien nos marcó de forma
tan ejemplar el Camino Iniciático de Ascensión.
Lágrimas de almendro partido en dos
de resina de ámbar destello
tarde de invierno recién parido
puerta abierta al Corazón
Murmura el viento suavemente
sobre un río cubierto de plata
suspiros, emociones que calman mi Alma,
de una sed que persevera
Higueras retorcidas, secas
de sueños estivales y latente Vida
pájaros, cantos, silencio
olvidándome del Tiempo
Ya susurra Helios que se va
en un abrazo de pasión tras Lusitania
encalada Luna que murmura
versos de Amor por Navidad
Francisco Pérez Paulete