Ya
se puede aseverar que el agua sabe mucho, no por su sabor (que siempre se
ha dicho que es insípida), sino por la información y el mensaje que contiene.
Así lo atestigua la interesante investigación llevada a cabo por el japonés
Masaru Emoto, que desde hace más de 20 años investiga el agua y sus propiedades
sanadoras. A través de diferentes muestras de agua, toma fotografías
microscópicas de los cristales que se forman al congelarla, y los
resultados varían dependiendo de los estímulos a los que se ha sometido el
agua. De esta forma, palabras, pensamientos, emociones e incluso la música, son
capaces de alterar o modificar la estructura molecular del líquido elemento, y consecuentemente a nuestro propio cuerpo, compuesto de un 70% aproximadamente de agua, afectando igualmente al planeta Tierra en su conjunto.Esta investigación, es otra evidencia más de que todo es Energía, y de que la Consciencia establece una red y una interrelación de influencias con todo lo existente. Todo está conectado. El concepto de lenguaje e información es algo que está siendo revisado desde la perspectiva de este nuevo paradigma de la Conciencia, que acabará con esta rebelión de las partes, de lo individual como exclusión y reclusión, esta forma de ser y de vivir que hemos venido sufriendo por tanto tiempo, y que nos ha traído tanta confrontación, destrucción y alienación...
Aquí os dejo un documental que ilustra mucho mejor este trabajo apasionante del Dr. Emoto.
Francisco Pérez Paulete.